22 de octubre 2010
Para hoy teníamos preparado un día muy movidito… queríamos visitar varios lugares, así que nos levantamos pronto para ir al centro comercial que tenemos al lado del hostel. Abren muy temprano. La idea era comprar algo para desayunar mientras íbamos camino del metro. No pude resistirme a comprar un zumo de manzana… soy muy de Apple y bueno… la fotografía habla por si sola.
La primera parada del día la hicimos en el Mercado de pescado de Tsukiji ( 築地市場, Tsukijishijou ) que es el mayor mercado mayorista de pescado y productos marinos del mundo. Nos bajamos una parada antes para pasear por la orilla del río y así poder hacer algunas fotografías de la zona. Nos quedamos en el “mercado exterior” (jogai shijo) que es una mezcla de ventas al por mayor y negocios de venta al público. Además hay numerosos restaurantes, especialmente de sushi. Es una de las zonas que más me gusta de Tokyo, parece sacado de una película. Para ver bien la zona nos separamos y quedamos a una hora en la entrada del Mercado. Aquí empece a usar por primera vez el modo de vídeo en HD de la Canon 7D y la verdad es que es una pasada… abajo del todo podéis ver el vídeo y escuchar el caos que se vive en este “mercado exterior”. Hay infinidad de gente, callejuelas y galerías llenas de puestos. Una de los motivos por los que me gusta pasear por estos puestos es la comida. Por muy poco dinero puedes ir probando mucha variedad de pescado cocinado de diferente manera, encima suelen ofrecerte comida gratis para que la pruebes antes de comprar. Estaba todo riquísimo y muy fresco, casi todo lo que probé estaba vivo un minuto antes de comerlo.

Después nos fuimos a pasear por el Jardin Hamarikyu, que se encuentra a pocos minutos andando. Encima teníamos un cielo nublado con mucho volumen, el cielo ideal para unos aficionados a la fotografía como nosotros. La entrada al parque cuesta 300 yenes pero os aseguro que merece la pena… ya no solo por lo bonito que es, con todos esos pinos y lo bien cuidado que tienen el césped, si no por el silencio que tiene, parece mentira que esté a pocos metros de grandes edificios y carreteras. En el centro del parque hay un lago que contiene una isla donde se encuentra la casa del té. Decidimos entrar y tomar un té verde (matcha) con mochi (dulce hecho con pasta de arroz por fuera y relleno de pasta de judia en su interior) en la terraza que tiene vistas al lago. Hay que descalzarse y ponerse unas zapatillas para salir a la terraza. La verdad que se estaba en la gloria.
Para llegar hasta la isla artificial de Odaiba decidimos ir en el ferry que sale desde el parque. Es una pasada… el año pasado hice el recorrido en barco desde Asakusa hasta Odaiba, parece otra ciudad navegando por los canales. Lo que más me gusta es pasar por debajo del Puente Rainbow, es enorme!. Lo primero que hicimos al llegar fue irnos a comer a La Pausa, un restaurante italiano que se encuentra en la quinta planta del centro comercial Aquacity Odaiba, donde puedes ver la bahía de Tokyo mientras comes por unos 5 euros. Después hemos paseado por la zona viendo la replica a escala menor de la Estatua de la Libertad y el edificio del Fuji TV, no hemos subido al mirador ya que teníamos pensado ir al salón Mega Web donde se encuentra la noria gigante de 115 metros y el Toyota City Showcase. La sala está llena de coches, de Toyota logicamente, y puedes montarte en todos pero sin arrancarlos claro. Desde los modelos clásicos hasta un formula uno pasando por un modelo de la Nascar. Tienen unos simuladores muy conseguidos, probamos todos sin hacer apenas cola. La vibración, las curvas, la suspensión… todo! menudos meneos da el cacharro cuando te sales de la pista. Pero lo más increíble de todo ha sido ver unos prototipos futuristas alucinantes…la verdad que espero que algún día circulen por las calles.
Para terminar el día nos fuimos a la playa artificial de Odaiba para fotografiar la bahía de Tokyo con la puesta de sol. Es una de las escenas más bonitas de Tokyo si el tiempo y el cielo acompañan, y hoy estaban acompañando. En mi viaje del 2009 hice una de las fotografías más bonitas que tengo y fue justamente en esta playa artificial con Tokyo al fondo. La fotografía se expuso en la cadena de hoteles de Sakura Group en 2010.
Para la noche el mismo ritual de siempre… cenar en el Yoshinoya, un helado sundae, internet en la sala común del hostel y cerveza. La verdad que fue un día muy bien aprovechado en el que nos dio tiempo a ver un montón de cosas pero sin tener que ir con prisas, disfrutamos de todas las zonas.
Perdonad por la calidad del video pero al subir a Vimeo ha perdido mucha nitidez.






baldboy.es, Almería (España).