Blog

nikko

Día 09: Nikkō

26 de octubre 2010

Con algunos dolores de espalda nos despertamos bien temprano para recorrer Nikkō (日光市 Nikkō-shi) y adentrarnos en la zona de Sannai (la zona de los templos). Nikkō es patrimonio mundial de la humanidad, parque nacional japonés (1.400 km2) y uno de los centros budistas del país. Y a pesar del significado de su nombre, luz del sol, jamás vimos un rayo de sol y el viento parecía venir del polo. Pasamos bastante frio… pero comencemos por el principio.

Hoy he gastado 420 yenes en desayunar; un sandwich de queso, jamón york y huevo. Acompañado de una bebida con vitaminas.
Llegar a la zona de los templos no es complicado, solamente hay que subir la calle principal de Nikkō hasta llegar al puente Shinkyo. Podría empezar a nombrar santuarios y templos… vimos un montón de ellos, a cual mejor. Como ejemplo diré que vimos la famosa pagoda de Tōshōgū, que representa la tierra, el agua, el fuego, el viento y al cielo

Una vez visitada la zona de Sannai nos fuimos a la parada del autobus y compramos un billete a Chuzenji para visitar el lago y las Cataratas de Kegonz. El viaje cuesta 950 yenes, se tarda 40 minutos, y lo recomiendo sin dudar. La zona se encuentra a 1277 metros sobre el nivel del mar y el aire parecía cortar de lo frio que venía. La pena ha sido que el verano durase tanto en Japón ya que no ha dado tiempo a que el paisaje tornara totalmente de color rojizo, dicen que el paisaje es espectacular con esos tonos. Tanto el lago como la catarata son espectaculares, una maravilla de sitio. Y la comida estaba muy rica… pedí un menu de 1050 yenes que tenía un cuenco de arroz, cerdo, ensalada y sopa de miso. Y por 350 yenes un plato de gyōza.

Ya por la tarde nos bajamos otra vez a Nikko para dar una vuelta por el pueblo. Nos encontramos una cola enorme en un pequeño puesto donde solamente vendian unas bolas de tempura rellenas de alubia roja. ¡Hicimos una hora de cola! pero mereció la pena, estaban riquísimas. Si alguna vez vais a Nikkō el puesto está frente a la estación y siempre, siempre, tiene esas colas.

Para cenar decidimos buscar un local tradicional, de barrio. Encontramos uno y entramos, pero nuestra sorpresa fue ver que era algo más que un simple restaurante de barrio. Estábamos en el salón de una casa donde un matrimonio regentaba un pequeño local. La mujer es coreana y cuando se casaron se vinieron a Nikkō a vivir. Hemos pasado un buen rato con ellos a pesar de que nos ha costado mucho entendernos, nos han puesto la tele y hemos visto como se acercaba un tifón por la parte sur. En mi primer viaje a Japón, en el 2007, la primera noche sufrí los azotes de un tifón por las calles de Tokyo… algo que no olvidaré jamás. La mujer cocinaba cocinaban de miedo, he cenado carne de ternera junto con un bol de arroz. Y todo por 1600 yenes.

Nikkō

Cámara: Leica X1 | Apertura: f/2,8 | Velocidad de disparo: 1/500s | Longitud focal: 24,0mm | ISO: 800

Nikkō

Cámara: Canon EOS 7D | Objetivo: Tokina 11-16 f2,8 | Apertura: f/3,2 | Velocidad de disparo: 1/200s | Longitud focal: 11,0mm | ISO: 200

Nikkō

Cámara: Leica X1 | Apertura: f/2,8 | Velocidad de disparo: 1/60s | Longitud focal: 24,0mm | ISO: 100

Nikkō

Cámara: Canon EOS 7D | Objetivo: Tokina 11-16 f2,8 | Apertura: f/5,6 | Velocidad de disparo: 0,6s | Longitud focal: 11,0mm | ISO: 100

Nikkō

Cámara: Leica X1 | Apertura: f/2,8 | Velocidad de disparo: 1/60s | Longitud focal: 24,0mm | ISO: 400

Chuzenji

Cámara: Leica X1 | Apertura: f/2,8 | Velocidad de disparo: 1/1000s | Longitud focal: 24,0mm | ISO: 100